viernes, 28 de octubre de 2011

27º Sesión

El detective privado y ex-policía Munstanen recibe una carta de un viejo amigo, David Lee, en la cual se le pide ayuda y asistencia en la investigación de un extraño grupo de ayuda financiera que emplea cánticos y rituales en sus reuniones periódicas.
Mientras tanto, John Spencer conversa con su jefe, que le dice que luego de una representación un poco... desafortunada... del fragmento de "El rey amarillo" que adaptó el actor días antes, la compañía de teatro Peabody se vio en la necesidad de cancelar las funciones en Boston. Al parecer, el productor que los iba a llevar a Nueva York fue uno de los infortunados espectadores de la representación, y luego de presenciar el espectáculo no estuvo en condiciones de proponer ningún tratado razonable. No estuvo en condiciones de proponer nada razonable. Es por esto que Peabody y los demás van a emprender una gria por EEUU hasta llegar a California, donde un hermano del líder de la troupe está trabajando en la naciente industria cinematográfica. Mientras tanto, y hasta que se tranquilicen las cosas con la gente que estaba persiguiendo a Spencer, su jefe le recomienda que se distancie unos días... unas semanas... quizás hasta unos meses del grupo teatral, y que los encuentre en algún punto intermedio de la gira nacional. Es por esto que, sin mayores lugares ni contacto a los cuales acudir, decide acompañar a Munstanen.
Fournier, intrigado por la posesión del antiguo libro en griego intenta contactarse con La Organización, pero las vias de comunicación parecen tener problemas. Le recomiendan que se ponga en contacto con el integrante representativo más cercano: Irwin McKraken.

Al llegar a la gran metrópolis, dan una visita a la casa de David Lee, pero Joe, su criado, les indica que el señor ha sido internado la noche anterior. Munstanen lo va a ver al hospital y lo recibe muy debilitado. Al parecer los síntomas aparecieron luego de cenar con Lostalus Black, tras una infecunda conversación para que Lee volviera a formar parte de la organización "Mirando al futuro". Con suma pesadumbre en la voz le comenta que en sus tiempos libres se dedicó a la investigación amateur de eventos sobrenaturales. Esta información está en su oficina, y le gustaría que en el peor de los casos el detective continúe sus pasos, quizás haciendo una carrera de eso.
Mientras tanto Fournier y Spencer acuden a la dirección del contacto de La Organización. Lo que encuentran es un bar de mala muerte, plagado de borrachos poco amigables. En una mesa oscura, rodeado de botellas vacías se encuentra Irwin McKraken. No los recibe bien, ni parece estar dispuesto a funcionar de nexo con La Organización. Mientras intentan negociar la cooperación uno de los borrachos increpa a los personajes y antes de que se pueda entender quién ofendió a quién, una brutal pelea se desata. Irwin McKraken despliega formidables golpes contra los borrachos a pesar de su borrachera, y los personajes ganan la puerta de salida. Confundidos ante la reacción del contacto y la brutalidad de los ebrios, deciden partir sin mayores logros.
Reunidos nuevamente, los personajes deciden acudir al lugar donde se efectúan las reuniones de "Mirando al futuro". Allí participan de las ceremonias extrañas descriptas por Lee, y una vez concluídas piden una entrevista con Lostalus Black. Les informan que el señor Black se encuentra agotado por la actuación, de modo que para hablar con él tendrán que volver más tarde.
Efectivamente regresan al templo al atardecer, y no es Lostalus Black quien los recibe, si no un hombre que se presenta como Bryan Slim. Al convensar con él se hace evidente que Slim está evaluando a los personajes, para saber cuán valiosos pueden ser para su grupo. Los personajes entran voluntariamente en su juego para ganar acceso al lugar, y le comentan las vistas de enventos sobrenaturales y situaciones paranormales. Slim, sin demasiadas razones aparentes los invita a conocer las instalaciones. Los personajes lo acompañan, y al atravezar la zona pública del templo pasan a un recinto similar al de las bambalinas teatrales. En las paredes hay túnicas y en el centro del salón se encuentra una mesa con una caja en el centro. Fournier y Spencer reconocen al instante el lugar: es lo que vieron al meter la cabeza en la caja que encontraron en el subsuelo de la Orden Hermética del Ocaso de Plata en Boston. Alertados por esto, continúan con precausión siguiendo los pasos de Slim. Éste les indica una puerta que al abrirse conduce al subsuelo. Las paredes aquí cambian con respecto a la cálida decoración cuasi-teatral del templo. Descienden por un frío pasillo de escaleras, y al llegar al final los cañones de dos extrañas armas futuristas sorprenden a los personajes. Dos árabes empuñan estos rifles modernos, desconocidos para la humanidad de los años '20 pero que hoy en día reciben el código de M-16. Slim les ordena que se entreguen, y los personajes parecen superados. Los árabes comienzan a efectuar el cateo cuando Munstanen se mueve con agilidad y embiste a uno de ellos. El otro se apresura para dispararle al detective, pero antes de que lo consiga Fournier está sobre él. La confusión reina en el subsuelo, las armas se disparan, se oyen gritos y corre la sangre. Los dos guardias árabes están muertos, y Slim corre herido, adentrándose en los pasillos del subsuelo.
Munstanen lo sigue, mientras Fournier y Spencer toman los rifles. Antes de que puedan relajarse ven a más árabes acudir al puesto de guardia y se parapetan disparando contra los cultistas. Spencer es herido de gravedad en un brazo y conmocionado por el dolor emprende la huída. Al subir las escaleras nota que de la caja que estaba en el salón anterior está brotando una bruma similar a la vista en el subsuelo de Boston. Se van gestando las formas de Stanford mientras Spencer dispara frenéticamente. Los disparos violentos del rifle parecen herir superficialmente a este hombre. Gritando en una mueca de horror Spencer lo observa acercarse inexorablemente. Es entonces que detrás de él aparece Fournier subiendo las escaleras y juntos descargan los rifles desfigurando el cuerpo de Stanford que cae al suelo en un abundante charco de sangre oscura.
Más abajo, Munstanen encuentra a Slim, que está dando voces de alerta: ¡Herejes! Deténganlos! ¡Que no se acerquen al altar!". Luego se da media vuelta y nota la presencia del detective. Comienza a gesticular y a realizar extraños dibujos en el aire convocando una extraña presencia mágica, pero antes de que concluya el sortilegio el ex-policía acierta un disparo en la frente del cultista, que cae muerto en el acto.
¿Están a salvo los personajes, habiendo eliminado finalmente a Stanford y a Slim? ¿Qué secretos se esconden en el subsuelo del templo?

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