Juan: Villa Perla es una pequeña ciudad, a penas más grande que un poblado, que queda a medio camino entre el reino de los humanos del Sur, y las montañas de enanos
Ereland: si
Juan: las caravanas no son escasas, y casi a diario se ve entrar y salir productos que van de un reino a otro, ya sean camellos de los humanos del norte, o caballos blancos de las gélidas tierras del sur
Juan: el caso es que luego de pasar sus primeros años de juventud en Villa Perla, las novedades y curiosidades tecnológicas que esta ciudad le puede presentar a Ereland son ya muy pocas
Juan: En la última semana, un grupo de mercaderes anunciaron en una de las tabernas locales que partína hacia el norte, atravezando el peligroso bosque de bandidos, costeando las heladas orillas Río Muerto y aventurándose ante los portales de las ciudades montañezas de los enanos, creadores de maquinarias y armas mucho más avanzadas que las de los humanos
Juan: te interesaría una escena de diálogo con alguno de estos mercaderes?
Ereland: si
Juan: bueno, contame, qué hacés? te presentás en la taberna? vas al asentamiento temporal de los mercaderes? los esperás dierctamente en el camino? o lo que se te ocurra
Ereland: esa noticia me llego de otra persona?
Juan: la escuchaste en tu última visita a la taberna, te la contó de hecho el mismo tabernero, Edgar Grill
Juan: de quien vas a ver un retrato en instantes
Ereland: ya la veo
Ereland: me emociono escuchar la parte en la que mencionan las tecnologias de los enanos
Ereland: por lo que me dirijo a la taberna a preguntarle a edgard grill adonde se ospedan los mercaderes
Juan: pregunta fuera de personajes (de ahora en adelante, todo lo que sea fuera de personaje va con un asterisco adelante)
Juan: * tu personaje es joven?
Ereland: si
Ereland: 17 años
Ereland: *
Juan: La taberna de Edgar se encuentra curiosamente vacía. Quizás sea porque es media mañana y todavía la mayoría de la gente está trabajando. Al verte entrar, Edgar, que estaba limpiando unos vasos con la mirada perdida en ningún lugar parece volver en sí y sus bigotes se curvan dejando traslucir una sonrisa
Juan: EDGAR: Jojojo, pero si es mi pequeño amigo Ereland
Juan: EDGAR: Adelante, adelante, ¿qué te trae tan temprano a mi taberna?
Ereland: Hola Edgard
Ereland: Necesito hacerte una pregunta
Juan: EDGAR: Qué es lo que quieres saber? - te dice, mientras ves que comienza a calentar un poco de agua
Ereland: Necesito saber adonde estan hospedandose los mercaderes que llegaron hace poco
Juan: EDGAR: ¿Los mercaderes? Seguramente están en las puertas de Villa Perla, preparándose para salir. Hay dos grupos, los que van al Sur, y los que van hacia las montañas... por qué preguntas?
Ereland: Porque creo que mi futuro sale a la misma hora que ellos(tono de suspenso)
Juan: Los bigotes de Edgar descienden lentamente mientras sus ojos se clavan en vos. Un silencio parece reinar por unos segundos en la taberna. Súbitamente, el agua que había puesto a calentar hace un momento comienza a hervir, y eso parece sacar a Edgar de su trance... se apresura para sacarla del fuego, la mezcla con un poco de agua fría, dándote por un momento la espalda
Juan: EDGAR: Tienes que tener cuidado al andar con mercaderes - Te dice, mientras sigue ocupado y sin mirarte.
Ereland: porque lo dices?
Juan: EDGAR: Todas las semanas tengo gente nueva pasando por mi taberna contándome que los han saqueado los bandidos, o que incluso otros grupos de mercaderes los han asaltado y les han llevado sus productos
Juan: Finalmente se da vuelta, y en cada mano porta un té de hierbas, y su bigote muestra nuevamente una sonrisa
Juan: EDGAR: pero me imagino que mis advertencias de nada servirán para un alma tan venturosa como la tuya...
Ereland: pero edgard yo no soy mercancia no tengo porque preocuparme, ademas dependiendo de la situacion tengo un plan para no arriesgarme a esas posibilidades
Juan: EDGAR: ... ah, jovencito... escuchándote, es como si me hablara mi hermano menor, Gerome Grill... ¿Te he hablado alguna vez de él?
Ereland: no me has hablado de el
Ereland: como es que no lo conosco?
Juan: EDGAR: es que Gerome, fiel a la tradición de todos los Grill, no pudo competir contra alguien de su propia sangre, y partió hacia el norte a fundar su propia taberna, en un pequeño pueblito al oeste del camino, llamado Fuerteazul
Ereland: oooh
Juan: EDGAR: hace años que no lo veo... cuando se fue su bigote era pequeño, a duras penas le tapaba el labio superior... pero aún así era FUERTE, un fuerte Grill, de los más fuertes que he visto
Ereland: quien podria competir contra el té de esta taberna
Juan: EDGAR: Jojojojojo, de seguro Gerome podría... mi té es tan bueno como el de cualquier Grill, nuestras recetas han estado en la familia por generaciones tan viejas como las montañas de los enanos
Ereland: (pienso en los enanos)
Ereland: edgard debo apurarme
Juan: EDGAR: ¡Pero basta de palabras!, que se enfría tu té, y te estás demorando para encontrarte con esos sabandijas de comerciantes
Ereland: *con cuantas monedas cuento?
Juan: * mirá, por lo que vi cuando jugué con ustedes allá, usamos sistemas de dinero diferente... yo estoy acostumbrado a que el oro sea mucho más caro... por lo tanto, supongamos que tenés una moneda de oro, diez de plata, y veinte de cobre... un té generalmente saldría una moneda de cobre
Ereland: *okok
Ereland: Edgard necesito pedirte un favor
Juan: EDGAR: Lo que sea que este viejo amigo te pueda dar
Ereland: Necesito llevar a mi viaje un poco de tu preciado té
Ereland: quien sabe cuanto tiempo pase hasta que encuentre una taberna digna de tu competencia!
Juan: EDGAR: ¿Un poco de mi té? - Te dice clavándote la mirada y acercando su cabeza a la tuya -
Ereland: es para el viaje
Ereland: sabes lo dependiente que soy de esa hierba
Ereland: y en especial de la tuya
Juan: Él sostiene la mirada dura por unos segundos, haciendo muy tensa la situacións... hasta que su bigote comienza a temblar y su barriga se sacude en una gran carcajada
Juan: EDGAR: JOJOJOJOJO, Pero mi pequeño amigo, te puedes llevar todo el té que puedas cargar!
Ereland: yo aflojo mi cara
Ereland: oo que bueno saber que puedo contar con tu té
Ereland: *como nos manejamos con las medidas de peso?lirbas o kilos?
Juan: Ves que saca de abajo de su mostrador dos bolsas de unos dos kilos cada una, repletas de hierbas
Juan: *kilos... y metros para las medidas
Ereland: lo miro como esperando que sean para mi pero no digo una palabra
Juan: EDGAR: Bueno... y qué esperas? Que además te regale a mi vieja mula? Vamos, que tengo que comenzar a preparar la taberna para los clientes que quieran almorzar
Ereland: coanto me costara cada bolsa de té?
Juan: EDGAR: ... mmm ... - ves que toma uno de los extremos de su bigote y se queda pensativo
Juan: EDGAR: ... hagamos lo siguiente... Si tienes la posibilidad, pasa por Fuerteazul, y busca a Gerome Grill, y dile que su hermano Edgar está esperando alguna carta de su parte, y que no sea tacaño y pague un mensajero
Ereland: hecho
Ereland: Edgard debo irme
Juan: EDGAR: Jojojojojo, ha sido un placer conocerte Ereland, y espero algún día poder compartir otra taza de té contigo.... BUEN VIAJE !
Ereland: gracias e igualmente!
Ereland: (me retiro de la taberna)
Ereland: (obviamente agarre las bolsas de té)
Juan: *desde ya
Juan: Las calles comienzan a tener movimiento, y la gente sale de sus puesto de artesanos, y se adentran en las tabernas
Ereland: (me dijiro hacia la entrada intentando divisar a los mercaderes)
Juan: En las afueras del pueblo, dos grupos de mercaderes están intercambiando sus monturas... los que venían del norte le ceden sus camellos a aquellos que venían del sur, y éstos les entregan a cambio unos caballos blancos
Juan: Supervisando todo, controlando que los camellos no estén agotados o enfermos está un hombre altísimo, vestido con ropajes violetas y rojos, muy extravagante
Ereland: me dirijo al hombre extravagante
Juan: Parece muy ocupado de momento, hablando con una, dos y hasta tres personas al mismo tiempo, intercambiando entre una y otra tonos de ira, risa y desprecio... sus manos están en continuo movimiento, una haciendo señas de un lugar a otro, y la otra pasando cuencas de un pequeño ábaco
Ereland: me acerco a su lado
Ereland: ejemm ejemm
Juan: Continua discutiendo por unos momentos, totalmente ajeno a tu presencia... cuando pasa un par de minutos finalmente hace contacto ocular con vos pero no te dirije la palabra
Juan: MERCADER: NO SEÑOR, ESE CAMELLO ESTÁ ENFERMO, NO PUEDO ACEPTARLO BAJO NINGÚN MOTIVO... ¿Escuchaste lo que me dijo este infeliz, Rupert?... ¿Y tú qué quieres, niño? DEME DOS ASÍ, Y YO LE DARÉ UN CABALLO... ¡Ea Rupert, ve y dile a Girard que tiene que darle avena a esa yegua antes de partir... ¿Eh niño, es que estás sordo?
Ereland: disculpe señor...veo que esta muy ocupado
Ereland: pero necesito preguntarle hacia donde se dirige
Juan: MERCADER: ESTOS CABALLOS VIENEN DE LAS MONTAÑAS DEL SUR, VALEN SU PESO EN PLATA, CABALLERO.... Girard! EH, Girard! Olvida lo que te dije ven, para acá!.... Dime niño, qué vendes, qué quieres, qué compras?
Ereland: no quiero comprar...
Ereland: quiero saber si puedo acompañar a los mercaderes que se dirigen hacia la ciudad de los enanos
Juan: MERCADER: CINCO MONEDAS DE COBRE, NI UNA MÁS, ESE CAMELLO NO VIVIRÁ HASTA EL PRÓXIMO PUEBLO.... Girard, toma a este niño y llévalo con los demás viajantes... Ea niño, sigue al narigón Girard, y no toques nada que tengo toda mi carga contada !
Juan: Se acerca un hombre regordete, de nariz colgante, y te hace una indicación hacia un cúmulo de personas
Ereland: muchas gracias!
Ereland: disculpe necesito saber en ucanto tiempo parten(me dirijo a girard
Ereland: )
Juan: GIRARD: (con una voz grave y atolondrada, un poco inocente, tal vez) Mmmm... tiempo... unas horas, todo depende de cuándo termine Sheldar de negociar con su amigo
Juan: GIRARD: ¿A dónde te diriges niño?
Ereland: a la ciudad de los enanos
Ereland: necesito recoger algunas cosas y luego volvere... no tardare mas de media hora
Juan: Qué cosas vas a buscar?
Ereland: tengo pensado buscar lo que uso en mi cama para taparme)
Ereland: (osea en mi cama de la cabaña)
Juan: Perfecto... te comento que en la caravana viste varios carros con baúles, por ahí podés encontrar la manera de llevar algo así
Ereland: ok
Ereland: bueno me dirijo hacia mi cabaña...(avisame cuando llegue)
Juan: instantáneamente, te movés con suma agilidad entre los árboles
Juan: por otro lado no vivís tan lejos de las puertas de Villa Perla, en 40 minutos vas y volvés
Ereland: (bueno pero necesito agarrar mas cosas de mi cabaña...cosas que no se si tengo)
Juan: ponele que entonces te tome una hora
Juan: qué cosas tenés en mente?
Ereland: quiero buscar hilo, una pluma para anotar en mi libro de anotaciones, tinta... algun cuchillo pequeño
Ereland: pero no se si tengo todo eso en mi casa...no lo recuerdo
Juan: hilo encontrás de una, al igual que cuchillo
Juan: la tinta que encontrás no solo es poca, sino que además el tintero no está diseñado como para aguantar un viaje, medio como que se volcaría por todos lados... y las plumas, agarrás las que tengas, pero recordá que se van gastando.
Juan: de todas maneras, te vas a integrar a un grupo de mercaderes, de seguro que vas a encontrar alguien que venda esas cosas de consumo general
Ereland: es verdad
Ereland: bueno al ver que la tinta no es practica para llevarla llevo solo las plumas y lo demas
Ereland: y ademas lo que usaba para taparme en mi cama
Juan: cómo llevás las cosas? tenés un bolso? las atás a tu manta o covertor y las ponés en la punta de un palo?
Ereland: tengo un bolso
Ereland: en el que llevo los libros y lo que anote
Ereland: ese bolso es tipo mochila
Juan: bárbaro
Ereland: y las frazadas o sabanas las enrosco y las ato arriba del todo ya que tiene tiras cosidas por mi
Ereland: el cuchillo y las plumas las meto en la mochila
Juan: como no sos muy fuerte que digamos, te cuesta un toque cruzar el bosque, te cansás muy seguido y tenés que detenerte unos segundos para recuperar el aliento... cuando llegás a las puertas de Villa Perla te das cuenta de dos cosas:
Juan: Una: No vas a poder realizar todo el viaje con esa mochila al hombro, vas a tener que encontrar alguna manera para alivianarla, o para ganar acceso a las carretas
Juan: y Dos: Vas a tener que pegarte una corrida, porque la caravana ya está a unos 500 metros de la salida del pueblo
Ereland: uaaaaaaaa!!!!!!!
Juan: Jajajajajaja
Ereland: que deduzco que es lo mas pesado?
Juan: Los libros, pero de todas maneras en un esfuerzo podés darle alcance a la caravana... es solo que no parece que sea muy adecuado para tu salud hacer todo ese recorrido de semanas y semanas con tanto peso al hombro
Ereland: ok pero ahora al menos puedo alcanzar la caravana?
Juan: Sí, llegás a las últimas carretas, que de todos modos van a un ritmo lento, porque la caravana cuenta tanto de personas llevando carros a pie como a caballo
Ereland: claro
Juan: De modo que llegás, sumamente agitado y con el sudor cubriendo tu frente, sufriendo el calor de tu primer mediodía en el camino de la aventura
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